


Te mostrás.
Publicás.
Tenés algo armado.
Pero las consultas no llegan con claridad.
Todo depende del boca a boca. Y sentís que tu proyecto no termina de despegar.
No es que no estés haciendo nada.
Muchas veces es que todo está un poco desordenado y nada termina de trabajar en conjunto.
Tampoco es que “no te estés mostrando lo suficiente”.
El problema suele ser no tener una base clara:
una marca, un mensaje y una presencia online alineadas entre sí.
Sin ese orden, la visibilidad se diluye y el esfuerzo no se transforma en oportunidades reales.







